BAXI presenta su nuevo captador solar térmico de bajo espesor «Mediterráneo SLIM»

Por • 13 Abr, 2017 • Sección: Solar Térmica

La Compañía BAXI, presenta el captador solar térmico Mediterráneo Slim, de muy bajo espesor y peso reducido. La compañía consigue con su nuevo producto superar los inconvenientes actuales en la instalación de los paneles solares por su tamaño y peso frecuentes, posicionando el Mediterráneo Slim como el más delgado y ligero del mercado.

Diseñado en España por el Centro de Referencia Europeo en Energía Solar del grupo BDR Thermea, al que pertenece BAXI, el Mediterráneo Slim supone un nuevo concepto de panel solar con un espesor de tan sólo 46 mm y 26 Kg de peso, cuando lo habitual son colectores de unos 85-90 mm de espesor y unos 40 kg de peso.

Gracias a su ligereza, este captador facilita sustancialmente su instalación, haciendo que sea posible realizarla con una sola persona, algo impensable con los captadores solares convencionales, los cuales requieren de varias personas para el montaje y el uso de grúas.

Uno de los principales inconvenientes en el campo de la energía solar térmica es el tamaño y peso de los captadores solares. Al no ser posible reducir el tamaño de los equipos quitando superficie de captación, la única forma de aligerarlos es reduciendo su espesor. Baxi ha conseguido resolver dichos inconvenientes con el nuevo captador solar térmico “Slim”, actualmente el más ligero y delgado del mercado, pero con las mismas características de superficie de captación y rendimiento que los captadores térmicos convencionales.

Los captadores solares planos son equipos con gran superficie para la captación solar, ya que los elementos que lo componen -vidrio, absorbedor, circuito hidráulico y aislamiento-, son voluminosos y pesados y, por tanto, difíciles de manejar. Los captadores planos más habituales tienen una superficie de captación de unos dos metros cuadrados y un peso que ronda los 40 kg. de peso, lo que requiere de varias personas para su montaje, así como el uso de grúas; además, su gran espesor dificulta su integración arquitectónica con los tejados, ya que sobresalen mucho y son difíciles de mimetizar. El reto, pues, consistía en reducir el espesor y el peso de los paneles sin que el rendimiento del captador se viera afectado y a un coste similar al de los captadores solares convencionales.

El Centro Tecnológico de Energía Solar Térmica del Grupo BDR Thermea en España -al que pertenece Baxi- ha sido el encargado del diseño del nuevo captador “Slim”. Se trata de un captador de perfil muy bajo que reduce su peso en más de un 30% -desde los 40 kg. de un panel convencional hasta los 26 kg. y casi a la mitad el espesor de un captador solar convencional de 85-90 mm a tan solo 46 mm.

Para conseguirlo se ha utilizado lana de fibra de vidrio compresible como aislamiento, que admite hasta un 35% de deformación, y permite ajustarse a los tubos que componen el circuito hidráulico del captador. El espesor del aislamiento se reduce a 20 milímetros, cuando lo habitual son espesores de hasta 40 milímetros; y todo ello, sin empeorar la curva de rendimiento del captador solar.

Mejora de la captación solar
Al reducir el espesor del captador, también queda reducida la distancia entre el absorbedor y el vidrio. Si la distancia habitual es de 25 mm, con el nuevo captador es tan sólo de 13 mm. La principal ventaja es la mejora que sufre el captador ante la radiación solar incidente con ángulos diferentes a la perpendicular del absorbedor. Este comportamiento de los captadores solares se caracteriza a través del parámetro IAM (Modificador del Ángulo de Incidencia).

Las curvas de rendimiento de un captador solar se calculan suponiendo una radiación perpendicular al vidrio del captador. Si un rayo incide perpendicularmente sobre la superficie de un vidrio, no habrá apenas reflexión, toda la radiación pasará al vidrio. En cambio, cuanto más rasante sea el ángulo de incidencia, mayor será la parte reflejada. Si la radiación es paralela al vidrio, la transmitancia será cero y se comportará como un espejo.

La norma EN-12975 tiene en cuenta este comportamiento, por lo que se ensaya el captador a diferentes ángulos de incidencia y se observa cuál es el porcentaje de radiación reflejada. Como la mayor parte del día el ángulo de incidencia de la radiación solar es menor de 90º, un alto IAM maximiza la captación solar durante todo el año.

Reducir la distancia entre absorbedor y el vidrio puede correr el riesgo de que la lámina absorbedora contacte con el vidrio y deteriore el tratamiento selectivo que lo recubre. Para evitar este problema, se han diseñado unos separadores que aseguran una distancia mínima entre ambos elementos. Estos separadores no están en continuo contacto, ya que eso supondría hacer un puente térmico que aumentaría las pérdidas del captador. Los separadores sólo entran en contacto en caso de que se desplace el absorbedor durante el transporte o al dilatarse durante el funcionamiento del equipo.

El poco espacio que queda entre el absorbedor y el vidrio, supone también una cantidad de aire muy reducida dentro del captador. Poco aire, supone poca humedad, por lo que la circulación de aire necesaria para evitar la condensación es muy reducida, y para conseguir la necesaria circulación de aire, permite cierto paso de aire en los propios pasamuros de los tubos del captador.

Finalmente la introducción de un mejor aislamiento y de algunos nuevos elementos, no aumenta el coste del captador, ya que se compensa con la reducción de costes en su fabricación al necesitar, ya que se necesita menos material para la construcción del equipo.

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